jueves 31 de diciembre de 2009

2009

Empecé odiándote, ya sé. Un montón de experiencias desagradables, pérdidas naturales, pérdidas artificiales. Ansiedad, depresiones... demonios con hambre, fuego que quema, acá, allá...
Sin embargo, te agarré cariño. También existieron experiencias armoniosas: Gente que llegó y se instaló bien en el corazón, alegría, nuevos aires.
Por eso te agradezco y te concluyo hoy.
Gracias.

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