Recluso.
Hablame del dolor,
decíme en dónde te encontraste a vos,
en esas páginas,
en ese amor que no brotó...
Contáme qué hay allá
en la región que sin color quedó,
y sabrás que hay un sentido,
sabrás por qué viniste acá.
Entonces
para qué mierda hay que volver...
y volver, y volver,
cayendo siempre.
Para qué perder la esencia,
para qué desechar la flor...
... y quedarse en la raíz.


Publicar un comentario en la entrada