sábado 25 de septiembre de 2010

Aclaraciones.

Dame tu mano,
no para asegurarme que irás en mi camino,
sí para dejarme caminar sólo a tu ritmo.

Dame un espacio,
no para que nunca más salgas de mi,
sí para tener siempre a dónde llegar.

Dame silencios,
no para omitir lo que no quiero escuchar,
sí para encontrar nuevas formas de expresión.

Dame palabras,
no para esquivar aburrimientos,
sí para observar la poesía...
de tus labios contraerse con dulzura.

Dame tiempo,
no para creerte mía por un rato,
sí para hacerme tuyo para siempre.

Seja o primeiro a comentar

Todos los textos, a excepción de los que indican lo contrario, pertenecen a Pedro Portillo. Está permitida la difusión en otros sitios, siempre y cuando se mencione el link del blog y se notifique al mismo

Tierra