Ayer, mientras preparaba una exposición para filosofía, sobre David Hume... exponía su posición acerca de las ideas aprioristicas y yo mismo me pregunté mi posición acerca de ellas. Para las personas que nunca han escuchado estos términos, definimos los términos o conceptos aprioristicos como esquemas cognoscitivos que el ser humano adquiere antes de nacer, por tanto, no precisa de sus sentidos para conocerlo.
Aquí es cuando el mundo filosófico se divide en dos grupos (como buenos humanos, no podemos dejar de disgregarnos, ni en la filosofía, ¿no?); la de los aprioristas y los aposterioristas; las ideas aposteriori serían las que resultan a través de un contacto de los sentidos.
Generalmente son opiniones muy opuestas, habrá quienes dicen que absolutamente todo se produce después de un contacto sensorial.... y lo opuesto, que todo contacto sensorial es necesario que se encuentre basado en alguna idea "precargada" que se conectará con otra y entonces la mezcla de estas ideas apriori son las que producirían la sensación de una nueva idea.
"Ay, Pedrito... ¿qué importa?, sólo se trata de vivir, decía Nebbia"; señala un yo que a veces brota, que pasa las 24 horas del día cantando "Hakuna Matata"
Quizá este personaje tenga razón y necesite dejar de cuestionar el origen y funcionamiento de cosas que si logro conocer, habré perdido mi vida entera en ese desafío; sin embargo, me gustaría ocupar estos conceptos para llegar a mi cursilería diaria.
Posiblemente, entre más tragos amargos tenía alrededor de la vida, más materialista me volvía, por tanto más dudaba de la existencia de este tipo de ideas apriori. No es que tenga una directa relación, pero en mi experiencia fue así... realmente crisis existenciales que genera esto (y mirá que ahora le dicen "crisis existencial" a cualquier depresión adolescente)
Todo esto transcurrió así, en un ir y venir hasta que pude observar un enfoque que confirmaba la existencia de estas ideas:
Desde chico escuché del amor, como todos, con las mismas palabras que todos y sin embargo para mi siempre fue el concepto más interesante al grado de convertirme a una religión donde el dios se llama amor (una religión personal y única, debo aclarar); la pregunta esencial acá era: ¿por qué para mi se hizo mucho más importante que para los demás?, es como si alguna parte mía "presintiera" (apriori) lo que me esperaba para esta vida.
Casos aún más extremos, los hay. Hay quienes hablan que las ideas apriori en realidad son sólo ideas básicas, como dije antes, que se mezclan... pero no, y podrá lo siguiente ser por dos mil factores diferentes; en mi caso se mostraron como ideas complejas, como poder describir al amor de mi vida muchos años antes de conocerla, como incluso soñar que me abrazaba a ella y sólo ver su cuerpo, no su cara (cuando por fin la conocí, soñé lo mismo y pude ver la cara)
... Y llego a un punto donde me empieza a importar un carajo si es apriori, aposteriori o que se llame como se les cante; empiezo a pensar que lo importante es que te conozco... y te conozco mucho más allá de los límites de tu pelo y de la punta de tus pies (Te cagué, Arjona, je); conozco tus reacciones, tu repertorio gestual entero. Conozco exactamente los lugares donde más placer puedo producirte (y los exploto); así como los lugares que más dolor te producirían (los evito ante todo).
Te conozco, a pesar de que siempre me pareciste el ser más misterioso que existe. Te conozco aunque cada día conozco una nueva cara tuya (y me encanta), te conozco, te conozco quizá tanto como vos te conocés. Porque te empecé a conocer justo en el mismo momento en que vos te empezaste a conocer, el día que empezamos a existir.
Te conozco, te comprendo, te reconozco, me reconozco... te amo.